Un proyecto de la Asociación de Vecinos Puente de Santiago, Ebro Vivo y ANSAR
Los ríos son arterias de vida. En sus proximidades se han asentado las ciudades y se han desarrollado todo tipo de actividades. Pero además de un aprovechamiento económico, los ríos han sido lugares para el encuentro, entre personas y con otros seres vivos, para la relación social, para la fiesta, para el disfrute con el agua.
En las últimas décadas, los ríos han sido regulados con grandes obras hidráulicas, canalizados, utilizados como vertederos y sus riberas roturadas para el aprovechamiento meramente económico y la expansión urbana. Los ciudadanos se han retirado a otros escenarios, se han alejado de las vivencias de los ríos. Muchos de nuestros jóvenes apenas tienen relación con éstos.
A pesar de esta realidad, Zaragoza, con tres ríos y un Canal, es una ciudad privilegiada y no podemos dejar pasar más tiempo sin recuperar estos espacios, como lugares de encuentro, de disfrute y de vida. Que nuestros ríos sean considerados como lo que son: un ser vivo.
Objetivos:
Conseguir la concienciación ciudadana y la concienciación de las administraciones sobre la importancia de los ríos en su máxima expresión, todo ello por medio de la participación como elemento de unión ciudadanía-administración y para conseguir en todo caso el objetivo final del proyecto: la mejora de nuestros ríos.
Actividades:
VoluntaRíos culmina en estos momentos su tercer año de singladura. Un cauce por el que ya comienza a circular un importante caudal de experiencias, personas, grupos y, sobre todo, algunos resultados objetivos. El riachuelo de VoluntaRíos, poco a poco, gota a gota, se va convirtiendo en un auténtico río en el que confluyen cada vez más afluentes.
En el plano de concienciación ciudadana, en estos años han participado con nosotros más de 4.000 personas, más de un centenar de colectivos de toda índole, extendiendo el proyecto inicial de la ciudad de Zaragoza -la ciudad de los cuatro ríos- a todo el territorio aragonés (incluyendo no sólo la cuenca del Ebro sino también las cuencas del Mijares y el Turia).
En estos momentos ya se ha conseguido que muchos de esos grupos den un paso más allá de la conciencia para empezar a implicarse directamente, apadrinando directamente el río de su localidad.
Las actividades y programas paralelos se están multiplicando exponencialmente por todo Aragón, en una auténtica riada ciudadana de acercamiento a nuestras orillas. Y no sólo para disfrutar de ellas, que también, sino para exigir su mejora y comenzar a participar en su gestión, todo un hito histórico auspiciado ya no sólo por el entusiasmo de los participantes o la predisposición de algunas administraciones, sino también por el imperativo legal de la Directiva Marco del Agua.
En el plano de concienciación e implicación de las instituciones, se está avanzando, bien es cierto que falta mucho camino por andar, o mucho cauce por navegar, pero las aguas discurren en la dirección correcta y, manteniendo la dirección y con algo de tiempo, se terminará por desembocar en unas instituciones con el grado de implicación y compromiso con nuestros ríos que todos deseamos.
Como notas para la esperanza, si en el 2004 el principal problema denunciado por VoluntaRíos en las riberas de Zaragoza era la basura, fruto de décadas de abandono, en el año 2005 el Ayuntamiento realizaba una histórica campaña de limpieza de riberas, además, y esto también era histórico, ejecutada con sentido común y sensibilidad (retirada manual de los residuos, sin eliminaciones masivas).
Una labor aplaudida pero que se pidió que fuera algo normal, con una brigada de limpieza de riberas como ya existe para las calles u otros espacios. Y también eso se ha conseguido. Además la Confederación Hidrográfica del Ebro iniciaba un plan de recuperación de las aguas del Huerva (denunciadas por VoluntaRíos como una auténtica cloaca), del que ya comienzan a verse los primeros resultados. Por supuesto, estos triunfos no son debidos sólo a VoluntaRíos, pero sí que desde este proyecto se ha aportado una importante gota al cántaro de la acción.
Claro está, habrá que estar vigilantes y empujar. Mucho queda, ahí está la nefasta obra del azud en el Ebro, reiteradamente denunciada por VoluntaRíos o el incomprensible retraso en los planes de riberas o algunas acciones inadecuadas de la Expo. Pero cuantos más seamos la fuerza será mayor.
En los ríos de Aragón, tras el arranque en el año 2005, muchas han sido las propuestas puestas encima de la mesa. Algunas ya comienzan a llevarse a la práctica y el grupo de trabajo creado con la CHE para ejecutar las máximas posibles debe acelerar este proceso en los próximos meses. Ello unido al entusiasmo de los padrinos repartidos por todo Aragón nos hace ser optimistas de cara al futuro. Insisto, mucho queda por hacer, la situación presente no es ni mucho menos buena, pero el camino emprendido tiene, por primera vez desde hace muchos años, un destino feliz.
Todo ello se debe gracias a un proyecto que ha sabido conjugar la colaboración de varias organizaciones (la propia ANSAR, con Ebro Vivo y la Asociación de Vecinos Puente Santiago) con instituciones de diversa índole, con la participación de muchísimas personas y organizaciones y en colaboración con los principales colectivos "fluviales" de Aragón. Esa diversidad y apoyo mutuo, tan necesario y difícil de conseguir en muchas ocasiones, han marcado el sello de identidad de VoluntaRíos, junto a la posibilidad que ofrece a los ciudadanos de ser los protagonistas reales de sus ríos.
Ese sello de identidad está ya siendo reconocido incluso fuera de Aragón, pudiendo decir ya en estos momentos con orgullo, que VoluntaRíos (proyecto en el que participa ANSAR como elemento destacado) es un referente nacional en cuanto a participación ciudadana en los ecosistemas fluviales.
Esa referencia ha quedado patente en la aparición en importantes publicaciones y medios de comunicación, en la participación en jornadas especializadas fuera de Aragón e incluso en la presencia, como proyecto invitado modélico, en el seminario monográfico que sobre el tema ha organizado el Ministerio de Medio Ambiente para las administraciones, cuencas y organizaciones que trabajan estos temas en toda España.
Propuestas:
- Consolidar el proyecto, sobre todo las líneas iniciadas en el 2006, como los Padrinos de los Ríos de Aragón o el grupo de trabajo con la CHE sobre las propuestas de actuación u otras actividades más concretas como el Encuentro VoluntaRíos -Aragón o el premio VoluntaRíos de cine.
- Buscar nuevas líneas de acción sin abandonar las ya en funcionamiento, tratando de mejorar la calidad y el contacto con los participantes.
- Lograr más proyección de VoluntaRíosfuera de Aragón.
En suma, conseguir divulgar la importancia de nuestros ríos y que ello conlleve la mejora clara y objetiva de su estado de conservación.
Francisco Iturbe (Coordinador)














